sábado, 18 de julio de 2009

Luego del receso por la Gripe XY (de macho).... El Parque, capítulo 9

IX

El escritorio era de madera. Por sus patas ascendía una enredadera que provenía desde el suelo. Esta seguía su camino por la parte superior del mismo, pasando por el margen superior de un libro abierto que allí se encontraba. Seguía hasta tomar contacto con la pared y de ahí subía hasta el techo, donde se perdía entre unas maderas en busca del sol.
Delante del escritorio había una silla que, para horror de los intrépidos visitantes, estaba ocupada. Contuvieron la respiración. La linterna quedó fija en esta dirección. Con una voz algo mas fuerte que un pequeño suspiro, el dueño dijo: “ho…la,…, hola, Walter…?”. Silencio. Con un poco más de decisión, dieron un paso más y se detuvieron a un metro del escritorio. Repitió: “hola, Walter..?”. Nada. Cuando la linterna se posó sobre el rostro, el horror fue total. Era Walter. Estaba apoyado sobre su mano derecha. La escena era tétrica. Tanto que el secretario sintió que el suelo se movía, se ponía todo más negro y se desvaneció haciendo un estruendoso ruido al caer. El dueño, rápido de reflejos, antes que el secretario concluyera su viaje al piso, barajó en el aire la linterna y siguió alumbrando. La cara del desafortunado estaba como acartonada, envejecida. Todavía en la parte superior tenía escasos mechones de pelo. Uno de los brazos estaba apoyado sobre el rostro y el otro pendía a un costado. A este último le faltaba del codo para abajo. “Pobre Walter”, pensó. Estaba sentado en la silla sobre almohadones y obviamente con los muñones de los muslos sobre ella. Tenía en frente un libro escrito en braile. “Cuántos años hará que estas acá?”, dijo en voz alta. En eso el secretario comenzó a recuperarse y el terror fue extremo cuando tomó conciencia de que al desvanecerse lo había hecho arriba de un perro. “Seguro que ese era Fragata”, dijo. La luz de la linterna se posó sobre el cuerpo del animal. “Pobre animal”, dijeron casi a dúo. Las heridas le cubrían todo el cuerpo. También estaba todo acartonado por el paso del tiempo. Le notaron que tenía algo en la boca. Se miraron y el secretario, resignado, se agachó. Ayudado por el canto del machete, le abrió la boca y sacó de su interior… la mano izquierda de Walter. “Quizás el primero en morir fue Walter y, al tiempo, Fragata empezó a tener hambre…”. El solo hecho de pensar eso, les daba prurito. El cuerpo momificado de Walter, el estado de la cabina de informes. El terrible antecedente de la tragedia en el parque. Walter. “Pobre Walter”. El escenario no podía ser más escalofriante. Decidieron salir de inmediato de ese tenebroso lugar.


MenteFrita ®


El lugar donde va de vacaciones Willie Fog

(y mirá que conoce todo el mundo, y sin embargo, elige MF)


Si alguien no sabe de quien estoy hablando, mande un mail a mentefrita@gmail.com y le eviaré folletos explicativos.
MF

viernes, 10 de julio de 2009

Hoy estoy de buen humor, por lo que hacemos un 2x1... ahi va el segundo capitulo del día, el nro 8

VIII

Se acercó junto al secretario a la casilla que estaba a un costado del portón. Se encontraba muy maltrecha. Con mucha vegetación crecida alrededor. De hecho para llegar hasta la puerta tuvo que abrirse paso con un machete. Ya frente a la puerta, golpeó en reiteradas oportunidades sin obtener respuesta alguna. Miró a través de la ventana y llegó a reconocer una figura humana sentada frente al escritorio con un libro. Golpeó nuevamente y obtuvo la misma respuesta… silencio. No había llegado hasta ahí para volverse con las manos vacías. Se dispuso a forzar la cerradura. Ayudado por su secretario y el machete empujaron la puerta más de una vez. Varias veces. Con cada envestida, crujía más fuerte. Crujía de manera mas grave. Hasta que en una de las embestidas hizo un ruido seco y se partió. Literalmente se partió al medio y la puerta quedó dividida en dos. Del interior emanaba un espeso aire enviciado. Dejaron que se disipara un poco el hedor y se dispusieron a entrar. En el interior de la cabina había mucha humedad. Parte de la vegetación se filtraba por entre las maderas del piso. No ingresaba mucha luz, por lo que se encontraba en una casi penumbra. “Hola!, hay alguien?”, preguntó el dueño del circo. Silencio. Insistió un par de veces más y lo mismo. Silencio total. En la otra punta de la cabina, se encontraba el escritorio con una silla delante. Algo o alguien la ocupaba. La luz en ese sector de la cabina era mínima, por lo que el dueño decidió ir hasta el auto a buscar una linterna. Mientras tanto el secretario se quedó recopilando información importante para el futuro parque. Una vez de vuelta en la cabina, y ya con la ayuda de la linterna, se dispusieron a ingresar a la parte “oscura”. El secretario estaba al mando de la linterna y el dueño tenía en su poder el machete. Con pasos inseguros se fueron acercando al lado oscuro. La luz de la linterna iluminó la pared, con oscuras manchas de humedad. Iluminó la otra puerta que supusieron en otros tiempos daba hacia el interior del parque, hoy, totalmente obstruida por la tupida vegetación. Hasta que llegaron hasta el escritorio.


Si a esta altura, no tenes palpitaciones, hacete ver !!

MenteFrita,


tu séptimo sentido...


"Veo gente viva !!" (ahh, sos un loco total!)


que sea la ultima vez... a vos!


El Parque... Capítulo 7

VII

Un día llegó al pueblo una compañía que traía un espectáculo de circo, con payasos, malabaristas, domadores de leones, equilibristas y todo lo que un circo tenía que tener. Esta compañía se dedicaba a la puesta en escena de entretenimientos variados. Cuando llegaron a Cerezos, el dueño de esta compañía, se interesó en el parque abandonado. Su gran sueño era el de montar el mejor parque de diversiones. Cuando preguntó, le contaron la historia de la tragedia del parque y de la existencia de Walter. Estos datos lo entusiasmaron aún más y quiso ir a visitarlo. Alquiló un auto y fue, junto a su secretario, hasta el Parque.Llegaron a la mañana temprano. Atrás de ellos llegaba a su fin el recorrido de un colectivo del que no descendió ningún pasajero. Quedaron solos. Se acercaron a la entrada y observaron el gran portón de acero oxidado que se encontraba cerrado con cadenas y candados. Todo estaba bastante desordenado. El pasto llegaba casi hasta la parte superior del portón. Se veía que nadie había entrado en muchos años. Elevando un poco la vista llegaban a divisarse algunos de los entretenimientos que quedaban de pie en el parque. Se veían los soportes de la vuelta al mundo trágica. Esto cada vez entusiasmaba más al dueño del circo que tomaba ideas para su parque. Venía todo de maravillas. Decidió ir a conocer al “custodio” de este tesoro.


MenteFrita,

- La partera que te ayuda en tu parto diario... -



martes, 7 de julio de 2009

El Parque... Capitolio IV

VI

Luego de tomar el colectivo, bajaba siempre en la misma parada. La parada del parque. Allí terminaba el recorrido del colectivo, por lo que era difícil pasarse. Bajaba, se arrastraba unos 50 metros y llegaba a la cabina donde atendía a los escasos visitantes. Tan escasos eran estos que nadie recuerda haber sido ayudado por Walter. Existe solo un registro de unos visitantes italianos que a llegar al Parque, tocaron el timbre en la cabina de información, pero nadie atendió. Se acercaron hasta la ventana y la golpearon, pero nadie contestó. Refieren haber visto a alguien dentro, pero no contestaba. Walter y sus libros. Hay personas que refieren múltiples visitas con igual resultado. Pobre Walter.
Como dije antes, no tenía compañeros de trabajo. De hecho no tenía jefes ni supervisores. El dinero que usaba se cree que era de sus desafortunados padres. De hecho en el parque no le pagaban. Esto estaba sustentado en una premisa fundamental… el parque estaba abandonado desde 1875. Entonces, porque Walter iba todos los días hacia el parque abandonado? Nadie en el pueblo podía avisarle de su situación? La señora Blanca, como podía permitir que Walter anduviese a la deriva y justamente en su delicado estado?. Nadie se hacía cargo.
De esta forma pasaron muchos años. Algunos en el pueblo lo comparaban a un alma en pena que estaba buscando una puerta hacia el mas allá. Algún desprevenido al verlo arrastrarse, lo ayudaba a ver si encontraba lo que con tanta predisposición estaría buscando. Otros lo consideraban un pobre loco, pero eso sí, un loco de lo mas educado. Nunca un si ni un no. Ni un hola ni un chau. En realidad, nunca ni una sola palabra, ni un solo sonido. Ni una sola mirada. Nada.
Así fue pasando el tiempo. Cada vez se lo veía pasar menos por el pueblo. Hasta que lo dejaron de ver. Nadie se percató de la ausencia.Unos años después, casi nadie se acordaba de Walter.


MenteFrita

El periscopio hacia la realidad virtual, real.



Te guste o no, MenteFrita es la solución.

lunes, 6 de julio de 2009

El Parque... Capítulo 5

V

Un día típico en la vida de Walter. Se levantaba bien temprano. Se vestía. Desayunaba. Salía a la calle y enfilaba para la ruta. Eran 10 cuadras. Algo nada difícil para un muchacho de 20 años. Pero para Walter nada era sencillo. El hecho de caminar esas cuadras podría insumirle a una persona normal 10 a 15 minutos. Walter tardaba casi tres horas. Algunos dicen que por su ceguera. Otros insisten en que la falta de estómago podría influir. Completamente descartados el tema de la sordera y de la mudez. Para mi nada de esto es tan relevante como la falta de sus miembros inferiores. Esto si que es importante, sobretodo si nos referimos al tiempo que tarda en trasladarse esa cantidad de cuadras. Imagínense lo que es caminar arrastrándose sobre los muñones de los muslos. Terrible. Walter, durante su prolongada internación, había recibido cientos de transfusiones de sangre. Alguien allegado al hospital mandó una carta anónima a la alcaldía, denunciando que una de esas transfusiones había sido realizada con detergente y que esa era la causa de la embolia responsable de la pérdida de las piernas. Tiempo después se supo que para el 25 de mayo, del año siguiente a la tragedia, se realizó en el hospital una cena show y habría corrido mas vino del necesario para mantener la cordura y, en un acto de pseudo demencia, un enfermero habría intercambiado la bolsa de la transfusión por una de detergente. Al día siguiente entraba a quirófano para la doble amputación.
Pero gracias a su fortaleza interior, Walter se repuso y siguió adelante.


CS MenteFrita (Clú Sportivo MF)



El bypass que necesitás para sortear una vida ateromatosa.


(Favaloro no te retuerces, es un solo un desliz literario)







(Por las dudas antes de tocar timbre para que te abran las puertas de la sabiduria, confirmá que sea ese el timbre...)

domingo, 5 de julio de 2009

El Parque... Capitulo Cuatrocchi

IV

El día que le dieron el alta, Walter, muy maltrecho pero con gran decisión, se ubicó frente a la puerta principal del hospital. Todos los enfermeros y médicos que lo habían atendido durante este año, estaban parados detrás de él. Levantó la frente, inspiró profundamente y se dirigió hacia fuera. Al llegar a la vereda, estalló el júbilo en el hall central del hospital. Aplausos, gritos, mensajes de aliento. Felicidad. Cosas del destino. En el mismo momento, a pocas cuadras del hospital, se produjo un acontecimiento de similitud semántica pero con desgraciado final. Jacinto era un jubilado de 83 años. Intentando prender el calefón, este le jugó una mala pasada; una última pasada y arrasó con Jacinto, su casa y toda la manzana donde este vivía. Estalló el jubilado. Parecido pero diferente. Volvamos a Walter.
Inspiró profundamente. Dobló a su derecha y muy lentamente comenzó a dirigirse hacia su casa. Rápidamente un enfermero salió del hospital y tomándolo por los hombros, lo hizo girar 180° y le dijo: “es para allá”. Ahora Walter pasaba nuevamente por la puerta del hospital, pero esta vez no aparecieron los aplausos ni los gritos, puesto que todo el personal del hospital se disponía a recibir a Jacinto, el jubilado estallado y a todas las víctimas de la terrible explosión.

MenteFrita

En tu dieta diaria no pueden faltar semillas de sésamo, un traguito de caña con ruda, un coso con L.Casei Defensis, otro coso violeta para ir al baño, dos litros de agua mineral, una siestita para asimilar todo esto y obviamente tu dosis diaria de MenteFrita... Ahora si!!! Ya estas listo para enfrentar todos los desafíos que se te presenten en la vida...

Mañana ni se te ocurra olvidarte de leer la continuación de esta apasionante obra de arte... mmm... ok... mañana los espero !!!

sábado, 4 de julio de 2009

Le parqué... (que no es el piso) - Capitulo tricota

III

Según consta en los archivos de la alcaldía del pueblo el parque había sido construido por un ingeniero ruso en 1873. Era un Parque de Diversiones. Con juegos de todo tipo. Los fines de semana se llenaba de familias del pueblo y de pueblos vecinos. La felicidad reinaba en el Parque. Esto fue así los primeros dos años. En 1875, mas precisamente el 23 de agosto, uno de los engranajes de la “vuelta al mundo” se zafó y dos de las cápsulas que transportan a las personas cayeron desde 35 metros aproximadamente. La caída no fue tan traumática como la ferocidad de los cocodrilos del lago en donde cayeron las cápsulas. Fue una tragedia. Cuando la primera cápsula cayó, la pareja que estaba en su interior murió instantáneamente al chocar contra el borde del lago, por lo que no opusieron mucha resistencia a los hambrientos reptiles.
Mientras caía la segunda cápsula, la puerta de seguridad se abrió y, desafiando los principios de Newton y Galileo Galilei, el hijo de la pareja salió despedido hacia arriba. Cuando la cápsula chocó contra el piso y cayó al lago la puerta abierta facilitó el ingreso de los cocodrilos, quienes en escasos segundos devoraron a los desafortunados esposos. La idea de poner cocodrilos en el lago del parque de diversiones creemos que no fue muy acertada. Casi treinta segundos después cayó el hijo, que había sido despedido de la cápsula, con tanta mala suerte que uno de los fierros destrozados de la cápsula se introdujo en su abdomen. El parque fue cerrado ese fin de semana trágico
El trabajo reconstructivo de los médicos fue asombroso. Un año después ese niño era dado de alta. Había sobrevivido...


MenteFrita SS

Así y todo, más sano que leer el diario...


No te pierdas mañana la continuación de: El Parque...

jueves, 2 de julio de 2009

El Parque... Capitulo 2

II

A veces la Señora Blanca, una vecina del pueblo, iba hasta su casa y le llevaba masitas y libros escritos en Braile. Blanca vivía desde siempre en Cerezos. Era una señora mayor y no tenía familia, por lo que cada tanto iba hasta su casa para sacarle un poco de charla. Tarea esta más que complicada. Walter era muy tímido, por lo que más que charla era un monólogo de Blanca. Creo conveniente comentar que además de tímido era totalmente mudo, por lo que sin lugar a dudas lo que prevalecía era el monólogo de Blanca. Pasaba tardes enteras en la casa de Walter comentándole todas las noticias y chusmeríos del pueblo mientras tomaba mate. Tomaba mate ella sola, ya que Walter tenía prohibido tomar este tipo de infusiones porque le producía importantes malestares abdominales que se acentuaban por la falta de estómago. El joven había perdido su estómago en el mismo accidente donde murieron sus padres.
Era posible que Walter ni se diera cuenta de que Blanca venía a visitarlo. Esta presunción está basada en sus antecedentes. Como dijimos se pasaba gran parte del día con sus libros en braile, que le requerían altos grados de concentración. Otro dato que es propicio aclarar es que el muchacho era absolutamente sordo. Por lo que su interacción con el medio era bastante escasa. Era muy probable que ni siquiera notara la presencia de Blanca. Desde la otra orilla se cree que Blanca tampoco estaría al tanto de la situación de Walter, basados en los comentarios de la señora con respecto al muchacho. “- Walter?. Un muchacho amoroso. Voy seguido a su casa y nos quedamos charlando por horas. Un amor. Cariñoso. Un excelente anfitrión.”, decía Blanca a los reporteros, tiempo después.
El que más compañía le hacía a Walter sin dudas era su perro Fragata. Este se llamaba así porque cuando era cachorrito, mientras jugaba con una caja de fósforos, se prendió fuego y se quemó todo el cuerpo. Las importantes quemaduras que le produjo el accidente le dejaron heridas crónicas que le generaban incalculable dolor. Según contaban los vecinos, el pichicho aullaba por semanas hasta que caía inconciente, otras tantas semanas. Walter ni enterado.


MenteFrita SS - SuperStar (o SuperSport o Crevrolet 400, como mas te convenga).

No te pierdas mañana la continuación de esta historia, que mas que historia es una forma de vida. Bastante particular, pero forma de vida al fin.

martes, 30 de junio de 2009

El Parque...

Walter era un muchacho de 20 años que vivía en un pueblo llamado Cerezos al sur del país. Walter trabajaba en un parque que había sido montado en las afueras del pueblo. El parque era misterioso. No era muy concurrido. Esporádicamente alguno que otro desprevenido se acercaba hasta la puerta, pero nadie quería ingresar. La leyenda contaba que aquellos pocos que entraron, nunca habían logrado salir.
A Walter poco le importaba que no fueran visitantes. –Mejor!, pensaba. –Así tengo mas tiempo libre para mí. Ese tiempo libre que tenía lo utilizaba para descansar, ordenar sus cosas de oficina y sobre todo para practicar algo que necesitaba para poder desenvolverse en su vida: Braile. Braile? preguntarán… y si! Walter era completamente ciego de nacimiento.
Walter vivía solo, puesto que sus padres habían muerto, hacía ya muchos años, en un trágico accidente. Pese a estas aparentes limitaciones, se desenvolvía a la perfección.
Todos los días a las 6.30 de la mañana, caminaba 10 cuadras hasta la ruta donde tomaba el colectivo que lo llevaba hasta “el parque”.
No tenía compañeros de trabajo, puesto que ante la baja convocatoria del parque, con él bastaba para atender la cabina de información. Tenía una vida bastante solitaria.

MenteFrita SuperStar

Para todos los seguidores de la "Inglesia MenteFrita Nuestro Creador"

Ya llega una nueva e intrigante e ingeniosa e copada historia...




Su título, El Parque...




Espero que les ayude a reflexionar... todavía no se me ocurre sobre que, pero por las dudas reflexionen...




MenteFrita SuperStar




Defecto colateral - It's coming up! (under construction)


jueves, 11 de junio de 2009

La Ley Gwen - Capitulo 5

Capitulo 5 y último

Ya de vuelta en su ciudad, Gwen dolido por haber fallado a sus principios y sintiéndose tan ingenuo decidió quitarse la vida. La última disposición que transformó en ley para todo su reino (y que después se extendería a todo el lejano Oriente) antes de enterrar el sable en su abdomen, fue que debían destruirse en un acto público todas las tazas de té del reino y que a partir de ese momento se debían fabricar tazas de Té que no tuviesen mango.

Este es el origen de las tazas que actualmente se utilizan en todo oriente. Las Tazas sin mango. Típicas en nuestros días, pero que en algún momento no fueron así. Gracias a la Ley de Tazas Gwen.

Moraleja, cuando estés por firmar algo, no pidas ni café ni té. Con unos mates está bien.

Esta es otra historia no conocida de un artefacto tan utilizado en nuestros días.

MenteFrita

lunes, 8 de junio de 2009

La Ley Gwen - Capítulo 4

Capitulo 4

Pocho explicó con suma contundencia sus puntos de vista y como harían frente al Emperador. Como repercutía negativamente en sus finanzas esta imposición y que debían unirse para no salir perjudicados. Puso sobre la mesa el acuerdo que habían firmado las 33 familias del Imperio y le alcanzó a Gwen una pluma y tinta para que firmara. Gwen seguía en desacuerdo y no quería firmar. Sabía que Pocho no podía matarlo porque de esa forma jamás conseguiría el acuerdo con el Emperador. Gwen sabiendo eso, se dispuso a explicar sus motivos. La cara de Pocho demostraba que se estaba conteniendo de desenfundar su sable y ponerle fin a la vida del Sabio. Gwen se aprovechaba de su situación y mientras hablaba, hacía pausas de muchos minutos y al rato continuaba. Cosas que exasperaban mas y mas a Pocho. Empezaba a hablar y antes de terminar, hacia otra pausa, tomaba un sorbo de Té, cerraba los ojos, otro rato, volvía a hablar. Esta situación ponía muy nervioso a Pocho. Que lo miraba sin decir palabra, pero con claros signos de nerviosismo. Entornaba un solo ojo y miraba fijo a Gwen. De repente en una de las pausas, que ya duraba mas de 15 minutos, Pocho lo miró fijamente y en el preciso momento que Gwen se llevaba la taza de Té a la boca, hizo un movimiento veloz, agarró la taza de manera tal que no dejó tiempo para que Gwen sacara el dedo del mango de metal de la taza. Por lo que quedó enganchado el dedo en la taza. Con mucha vehemencia Pocho sostenía la taza contra la mesa y Gwen quedaba totalmente contorsionado para evitar que le arrancase el dedo. El dolor era terrible. Ninguno de los asistentes atinó a moverse, ya que en el instante que Pocho redujo a Gwen, todos los seguidores de Pocho, desenfundaron y pusieron debajo del cuello de cada uno de los asistentes de Gwen un sable. En este preciso momento, Pocho, con una voz sarcásticamente dulce, y acercándole nuevamente la pluma entintada, le dijo: "Winsungú, faig xu ta, mekimatghu" (-"Firmá o sos boleta vos y los maricones que trajiste como asistentes"). Gwen viéndose en tal inferioridad de condiciones, mirando a sus asistentes al borde del degüello y con su dedo enganchado en el mango de la tasa con un infinito dolor, miró por un instante a Buda, asintió con la cabeza. Y firmó.

Impresionante !!! Lujurioso !!! Escalofriante !!! Barrilete cósmico !!! Si mañana te perdés el capítulo final de esta cruzada literaria, sos un pancho! Con todas las salsas y mostaza, pero sin fritas! ojo!

MenteFrita

viernes, 5 de junio de 2009

La ley Gwen - Capítulo III

Todo estaba dispuesto en el salón principal de la mansión. Con total puntualidad, los invitados ingresaron al salón y una horda de asistentes se les fueron acercando ofreciéndoles manjares, bebidas y dirigiendo a cada uno a su lugar específico en la larga e imponente mesa de agasajos. De fondo se escuchaba una música típica de china, con un grupo de músicos tocando. Todo era buena atención, cordialidad, esmero, lujo, confort.
De repente, la música dejó de sonar y se cerraron todas las puertas del salón, salvo la principal. Se llegó a distinguir la figura de un hombre de mediana estatura, que se acercaba hacia ellos. Era Pocho "el Loco".
Medía alrededor de 1,60 mts, cabello oscuro, rasgos orientales y enfundado en una vestimenta negra. Por su espalda sobresalía el mango de su sable. Apenas atravesó la puerta se detuvo y con rostro adusto, observó a sus invitados. Solo movía sus ojos. Hizo un casi indetectable movimiento con su mano y un asistente le trajo una capa roja y se la colocó en la espalda mientras este se arrodillaba sobre una de sus piernas y se ponía de frente a una estatua de Buda que se erigía sobre uno de los laterales del salón, rodeada de unos frunghi (depósitos de incienso) humeantes. Era la capa de rezo. Dedicó una plegaria a sus invitados y dirigiéndoles unas palabras se dispuso a saludar uno a uno hasta que llegó a Gwen a quien, con una leve sonrisa, invitó a que se sentara a su lado. La cena transcurrió con total cordialidad, manjares al por mayor, shows en vivo de bailarines locales y un coro de niños del monasterio. Todo transcurría con normalidad.
Luego de los postres, como es habitual en china, se dispusieron a tomar el té en el salón de Té Jux-Keda Poing Hu Kizmeluta (Salón de Té de Hu, antepasado de Pocho).
Todos los invitados se sentaron en una gran mesa redonda mientras los sirvientes ponían sobre la mesa una gran tetera de porcelana. Pocho comentaba que esta tetera había sido mandada a fabricar con un material especial en unas montañas de la zona, por uno de sus antepasados (Hu) hacía alrededor de 450 años.
Las tazas eran hermosas. Decoradas con pasajes del libro sagrado de Buda. El mango de la taza era de metal. Tenia la figura de un dragón y que dejaba un lugar, a la altura del vientre del dragón, para pasar el dedo. Los platos también estaban decorados y eran de una porcelana increíblemente hermosa.
Como era de esperar, al promediar el agasajo del Té, Pocho hizo referencia al tan mentado tema del acuerdo por el arroz.


(La intriga es total. Que le dirá Pocho a Gwen?. Como podrá convencerlo?. Como harán frente al emperador?. Contra quien juega Boca este finde?... Preguntas sin respuesta (salvo una-me fijo en el Olé y listo). No se pierdan la continuación de esta apasionante historia...)

miércoles, 3 de junio de 2009

La Ley Gwen - Capítulo 2

Capitulo 2

Pocho, mandó a buscar a Gwen a la montaña, pero lejos de hacerlo de manera agresiva, mandando a su ejercito o a sus asesinos a sueldo, se manejó con total diplomacia. Envió una comitiva formada por 150 soldados, 3 primos, 25 esclavos y 4 asistentes personales. Además envió su propio carruaje que era tirado por 30 caballos y un buey. Desde el lugar de meditación en la montaña, Gwen observó la llegada de la comitiva. El sol reflejaba increíblemente tanto en los escudos de los soldados, como en los carruajes y por sobre todo sobre el carruaje principal hecho de oro, plata y brillantes. Gwen esperaba lo peor.
Para su sorpresa, el trato de los asistentes y los primos de Pocho, era el mejor. Cordiales lo invitaron a subir al carruaje principal y le relataron la invitación que le hacia llegar Pocho a pasar unos días en su mansión de fin de semana. Gwen, desconfiado, subió a carruaje acompañado de 4 asistentes y 3 esclavos. El carruaje era impresionante. Por dentro tenia lugar para muchas personas. Tenia living, cocina, 4 dormitorios, 2 baños, sala de lectura y muchas cosas para que se sintiera de lo mas cómodo. El viaje duró 14 días. Y por fin llegaron.
El ingreso a la aldea de fin de semana había sido decorado en honor a la llegada del invitado. Todo adornado de color blanco. Rosas Blancas por doquier. El blanco era el color de la Familia de Gwen. Todos los integrantes de la familia vestían atuendos color blanco. Eran los únicos autorizados a llevar ese color.
Al llegar, los asistentes, recibieron a los invitados y los hicieron alojarse en una de las alas de la mansión. El ala de huéspedes. Cada uno de los asistentes de Gwen tenia una habitación individual. Hasta habían preparado una habitación para los esclavos. Era una sola para todos y no muy grande, pero era mucho mas acogedor que dormir a la intemperie, como estaban acostumbrados. Luego de acomodarlos en las habitaciones, los asistentes de Pocho les comunicaron a los invitados que durante el resto del día estaban en libertad de acción y que tenían a su disposición los carruajes y un asistente para que los acompañe donde quisieran. Además habían dispuesto personal permanente en la cocina para que asistieran en todo momento los requerimientos de los invitados. Por la noche se habia organizado un banquete en homenaje a los invitados y al que Pocho en persona iba a asistir.

Durante la tarde los huéspedes pasearon por la aldea.


(Intriga total !!, suspenso, drama, matemáticas... todo en una sola historia ! Esto es musica para mis ojos !! - Mañana otro apasionante capitulo de esta apasionante historia, en este apasionante blog! - Cuanta pasión!) Happy birhtday to meeeeeee....

martes, 2 de junio de 2009

Les aseguro que esta espera será recompensada en calidad literaria. mmm ... Aquí les presento: LA LEY GWEN

Capítulo 1

Hace 950 años había una aldea, cerca de lo que hoy es Mongolia, que era dominada por una familia, los Tse-Tse. Estos manejaban las finanzas de la aldea de excelente manera, con una alta eficacia. El punto oscuro era que lo llevaban a cabo utilizando el miedo como arma. Imponían severos castigos a los aldeanos que no cumplían en el trabajo (por lo general, en los campos de arroz) o que no pagaban los impuestos. Eran cotidianas las ejecuciones en el patio de la mansión de la familia, y ante gran parte de los pobladores. Tenían surtidas maneras de ejecutar. A veces les cortaban la cabeza. Otras utilizaban las estrellitas ninja con veneno. Otras tantas, sin veneno, pero con cientos de estrellitas clavadas en el cuerpo, no tardaban mucho en morir desangrados. El jefe de la familia, el despiadado Yawn Tse-Tse du Kizmeluta, era conocido como Pocho "el Loco". Todos los negocios de la familia, pasaban por él. Y si el negociador de turno no aceptaba las condiciones que le imponía Pocho, era asesinado en el acto. Así durante muchos años, fue extendiendo su dominio sobre las aldeas vecinas.
Un día, un emisario del emperador llegó a la mansión de Pocho con un mensaje del mismísimo Ming Hi Yao Jas Let It Be Wes Ting Jaus, Emperador de China, conocido como Gertrudis Ming. Diciendo que por orden real, y por lo tanto del hijo de Buda, iban a reducirle el precio del Tawn (unidad de medida) de arroz. Que por problemas financieros del Imperio, el Tawn de arroz pasaba de 16 chips (moneda de aquel entonces) a solo 2,5 chips. Esto hizo enojar de manera abrumadora a Pocho y se dispuso a reunir a su comité ejecutivo para definir como iban a enfrentar esta situación. De paso, ejecutaron al emisario imperial dejando caer desde una altura de 16 metros un Twan de arroz (aprox. 47 kilos) sobre la cabeza del emisario que estaba parado sobre una tarima de 2,5 metros de altura.
La idea que surgió de esa reunión era la de juntar a varias familias que producían arroz, y con una mayor cantidad de arroz hacer frente a las imposiciones del emperador.
En un lugar secreto se juntaron los jefes de las 34 familias mas importantes y firmaron un acuerdo de cooperación. Salvo uno. Gwen Toy Zar Yta. El jefe de la familia Verxa Nutrie, formada por los mas sabios del imperio. Estos sabios se dedicaban a la meditación zen. Cultivaban su alma zen y algunos trabajaban en un almacén de ramos generales que habia en el centro de la aldea. Gwen Toy Zar Yta, el jefe de los sabios, no asistió a la convención porque estaba de viaje de meditación en las montañas. Según se supo, no estaba de acuerdo con lo que estaba tramando Pocho "el Loco", y antes de enfrentarlo prefirió adelantar su viaje de meditación que estaba organizado, originariamente, para el invierno. De acuerdo a lo estipulado por la Ley Imperial, todo escrito a entregar al emperador, tenia que estar firmado por todas las familias intervinientes. La negativa de Gwen "el Sabio", alteraba completamente los planes de Pocho. Se supo que, al enterarse de la ausencia del representante de la familia Verxa Nutrie, Pocho maldijo a los cuatro vientos y juró venganza.

(Si esto no es un best seller, pega en el palo y recorre toda la línea. Ojo eh!) Mañana la continuación.

MenteFrita